Hay personas que creen que la comida primero entra por los
ojos, y el color de los alimentos es un factor que suele asociarse a la calidad
de estos. Para mejorar la intensidad de los colores en la producción se
utilizan colorantes artificiales; sin embargo, el uso de levaduras puede
convertirse en una alternativa natural para destacar la apariencia de ciertos
alimentos

El doctor Melchor Arellano Plaza, especialista del Centro de
Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco
(Ciatej), trabaja en la obtención de un complejo antioxidante natural llamado
astaxantina, que sirve como un pigmento color naranja para ser administrado en
animales que son criados para el consumo humano.
Desde el punto de vista comercial, las personas piden que
por ejemplo la yema del huevo tenga cierto color, por eso al animal se le
adicionan pigmentos; sin embargo, gran parte de estos colorantes son producidos
de manera química, no natural.
En la elaboración de la astaxantina se utilizaron las
instalaciones de la planta piloto de la unidad Zapopan de Ciatej; en esa
institución se realizó la producción a nivel masivo para obtener el complejo,
que tiene la apariencia de un polvo color naranja. Una vez obtenida la
astaxantina, se buscó aplicar en el alimento de un grupo de animales para
registrar su funcionamiento.